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Currículo de la Calle Principal

Introducción histórica

Antes de describir el estilo de vida de los primeros pobladores de los alrededores de la Calle Principal, demos una mirada a la historia de la Plaza en Los Ángeles. La fundación de la ciudad de Los Ángeles se remonta al mes de septiembre de 1781, cuando el gobernador español Felipe de Neve pidió que 44 pobladores (nombre con que se conoce a las familias fundadoras de Los Ángeles) del norte de México fueran enviados a la Alta California para fundar un pueblo o aldea. Los integrantes del grupo de pobladores eran tan diversos culturalmente como lo es hoy Los Ángeles: africanos, españoles, mulatos (africano y europeo) y mestizos (indígena y europeo).

 

Al principio se establecieron en los alrededores de la Misión de San Gabriel, fundada en 1771, porque el pueblo era inicialmente un centro de abastecimiento de productos agrícolas para la Alta California durante el mandato español. Para 1791, 139 colonos vivían en casas de adobe junto al río Los Ángeles, justo al sur de las Montañas de San Gabriel. Árboles de mostaza y sauces silvestres flanqueaban el río y proporcionaban un terreno donde podían asentarse los pobladores recién llegados. Ya entonces el agua era un tesoro en el sur de California y el río les proporcionaba agua potable y de riego para sus cosechas.

 

En 1794 se levantó una capilla, que pronto se quedó pequeña para la población. En 1818 comenzó la construcción de una iglesia—Nuestra Señora la Reina de Los Ángeles—y terminó en 1822, lo que dio a la comunidad su propio lugar de culto y eliminó la necesidad de tener que viajar a las misiones. La nueva iglesia se convirtió en el lugar central para las celebraciones religiosas y patrióticas de la comunidad.

 

Antes de la llegada de los pobladores, un pueblo indígena seminómada (que hablaba una lengua del grupo lingüístico uto-azteca) ya vivía en la cuenca de Los Ángeles. Se cree que migró hace tres mil años de la Gran Cuenca (formada por Nevada y partes de Colorado y Oregon) y por México. Este grupo, del que se cree que era pariente lejano de los aztecas, no tuvo contacto con fuereños o extranjeros hasta la llegada de los europeos. Los españoles llamaron gabrieleños a este pueblo, por el nombre de la misión de San Gabriel. A medida que estas dos comunidades aprendieron a trabajar juntas la tierra y el río y comerciaron entre sí, formaron lazos sociales profundos. Con el tiempo contrajeron matrimonios mixtos y la propiedad y riqueza pasó de una generación a la siguiente.

 

Dado que el trabajo de la tierra y el viaje a los campos lejanos para cuidar las cosechas consumían gran parte del tiempo de los pobladores, se hizo necesario crear un lugar para intercambiar servicios y bienes especializados. Para quienes no vivían en la zona, la Plaza fue un punto central atractivo para reuniones y comercio. Con el tiempo, la Plaza se convirtió también en el centro para los negocios, la política y la vida social. Familias influyentes—los Figueroa, Pico, Sepúlveda y Verdugo—comenzaron a construir casas de adobe alrededor de la Plaza para estar cerca de la actividad. Así es como nació la Calle Principal.

 

A medida que el pueblo de Los Ángeles creció, también crecieron la agricultura y los ranchos. Se intensificó el desarrollo económico, se ofrecían más productos y servicios y la Plaza se convirtió en un lugar central para el comercio. El aumento de las oportunidades de negocios significó también más oportunidades de empleo y el Pueblo de Los Ángeles y La Plaza se convirtieron pronto en un asentamiento importante en California. Los residentes adoptaron el idioma español y se crearon nuevas tradiciones culturales. La ciudad siguió un plan urbanístico de cuadrantes que desarrollaron anteriormente los europeos y las civilizaciones precolombinas, según el cual las calles concurren en ángulos rectos entre sí. Los aztecas, mayas y toltecas también tenían espacios públicos abiertos que, como la Plaza, se usaban para fines políticos y religiosos e igualmente para festivales. Más tarde, Cristóbal Colón introdujo el mismo modelo de plaza en los países latinoamericanos. La Plaza de Los Ángeles tenía al principio doscientos pies cuadrados, con esquinas que apuntaban hacia el norte, sur, este y oeste.

 

Cuando México alcanzó la independencia de España, las misiones fueron secularizadas y sus tierras, privatizadas. La redistribución de las tierras de la misión dio por resultado grandes ranchos de cientos de miles de acres, normalmente propiedad de una única familia extendida. Muchos recibieron el nombre de santos o de la familia propietaria de la tierra. Estas familias fueron luego conocidas como "californios"—descendientes de los colonos propietarios de tierras y de los soldados de escolta venidos de México—y se consideraban a sí mismos como la elite de California. El aumento de los ranchos reforzó la idea de familia, negocio y comunidad, y los mismos ranchos eran normalmente autosuficientes. Los ranchos se dedicaron a la agricultura y mantenían miles de cabezas de ganado, que exigían tener un alto número de trabajadores y vaqueros (cowboys). La mayoría de estos primeros vaqueros eran mexicanos y se ganaron la fama de ser los mejores jinetes del Oeste.

 

En 1848, por el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, México cedió sus territorios en Norteamérica, incluida California, a los Estados Unidos. La ciudad de Los Ángeles se expandió y comenzó la americanización de California. En 1849, las autoridades de Los Ángeles encargaron al teniente Edward O.C. Ord que estudiara la topografía y trazara un mapa de las tierras públicas a efectos de poder venderlas. En su mapa, Ord cambió a inglés los nombres españoles de las calles de Los Ángeles: la Calle Principal se convirtió en Main Street; la Calle Primavera pasó a ser Spring Street; la Calle Loma adquirió el nuevo nombre de Hill Street. La gran sequía de la década de 1860 mató a decenas de miles de cabezas de ganado, con lo que esencialmente llegaron a su fin la ganadería en los ranchos y los ranchos mismos en el sur de California. Las propiedades de los californios cambiaron de mano y algunos de sus antiguos nombres españoles también fueron alterados: el Rancho Los Almitos y el Rancho Los Cerritos fueron adquiridos por la ciudad de Long Beach; el Rancho San José se convirtió en la ciudad de Pomona; y el Rancho Rodeo de las Aguas se llamó Beverly Hills. Las tierras que antes eran propiedad de la misión de San Fernando se convirtieron en las ciudades de Canoga Park, Encino, Northridge y North Hollywood.

 

En el centro de Los Ángeles, sin embargo, la Plaza continuó intacta como centro de la vida comunitaria. Muchas de las viviendas de adobe de alrededor de la Plaza fueron destruidas y reemplazadas por casas, iglesias y negocios nuevos de ladrillo. A medida que la Plaza se convirtió en el punto focal del comercio, muchos empresarios e inversionistas se sintieron atraídos por Los Ángeles. En 1869, este impulso económico motivó a Pío de Jesús Pico a construir el primer hotel elegante de tres plantas de la ciudad. Asimismo puso transporte gratis entre el hotel y la estación de ferrocarril. En 1883, Phillipe Garnier, un empresario francés, llegó a Los Ángeles y construyó muchas propiedades en la ciudad, entre ellas la Plaza House. La casa de adobe de Charles Baric, capitán naval francés, había sido construida en 1841; fue destruida para hacer lugar para la Plaza House, un edificio de ladrillo erigido tanto para residencia como para la actividad comercial: la segunda planta era un pequeño hotel, mientras en la primera funcionaban tiendas que vendían al por menor.

 

La Plaza acogió a muchos grupos étnicos de inmigrantes, si bien entonces los mexicanos y los italianos constituían la mayoría. A fines de la década de 1870, el ferrocarril unió a Los Ángeles con San Francisco, Santa Fe y la Costa Este. Ello permitió a los residentes de aquellas zonas viajar a Los Ángeles con más facilidad, e inmigrantes de China, Japón y Europa comenzaron a reasentarse en el sur de California. Las comunidades chinas y japonesas también se sintieron como en casa en algunas secciones de la Plaza. El Mercado Plaza, ubicado en la esquina de North Main y Republic Street, era una tienda de abarrotes de propiedad japonesa regentado por la familia Shishima. La tienda servía a las comunidades mexicana y mexicoamericana, ofreciendo chorizo (salchicha al estilo mexicano), lengua (de vaca), borrego, hierbas y productos enlatados. La comunidad de la Plaza amaba a Katsuke, el patriarca de la familia, porque extendía crédito a quienes no tenían con qué pagar sus compras. La comunidad le dio un nombre especial a Katsuke Shishima: "Papa San".

 

A medida que aumentó la necesidad de trabajadores para las industrias de la agricultura, construcción y minería, Estados Unidos buscó trabajadores de la comunidad mexicana. Los inmigrantes continuaron llegando tanto por tren como cruzando la frontera mexicana y transformaron a Estados Unidos. En la década de 1920, muchos inmigrantes mexicanos que habían huido del caos económico y político de la Revolución Mexicana decidieron quedarse en Los Ángeles y dependían de los fuertes lazos familiares para hacer una transición exitosa a la vida de Estados Unidos. Esa época dio muchas oportunidades a los profesionistas de México—doctores, abogados y dentistas, etc.—de establecer negocios en la comunidad. Muchos anunciaron que habían hecho los estudios y recibido entrenamiento en las mejores universidades de México. Se calcula que la población mexicana y mexicoamericana del sur de California se triplicó entre las décadas de 1920 y 1930. Muchos se sintieron atraídos a California por su buen clima, oportunidades de empelo y la gran comunidad mexicana y mexicoamericana. Muchos consideraban que Los Ángeles era el lugar donde poder rehacer sus vidas. La Plaza, en particular, les ofrecía un sabor de patria, seguridad y refugio.

 

La Plaza, que está ubicada frente a la Calle Principal, reflejaba el trazado tradicional de los pueblos mexicanos. En los pueblos o ciudades pequeñas, la plaza servía tanto como punto central de reuniones como lugar para tiendas y los servicios necesarios: una tienda de abarrotes, una iglesia, un taller de confecciones/sastre, una farmacia, un estudio fotográfico y una tienda de artículos de piel. En la Calle Principal había negocios propiedad de mexicanos y mexicoamericanos, inclusive farmacia, panadería, restaurante, cines y librerías. Ya en 1916, estos pequeños negocios hacían publicidad de especialidades profesionales dirigidas específicamente a su comunidad. La legitimidad era crucial si los negocios querían prosperar. La Farmacia Hidalgo, regentada por G. Salazar, colocaba la imagen del águila azteca en sus productos para convencer a la clientela mexicana y mexicoamericana de que seguía la tradición. La panadería La Esperanza era un negocio familiar propiedad de Ezequiel Moreno. Este empresario de Los Ángeles era de Zacatecas, México. Estableció otras cinco panaderías, pero la principal era la de la Calle Principal. El restaurante El Progreso, localizado al norte de la Calle Principal, proclamaba que cocinaba "al estilo mexicano auténtico". Cuando los mexicanos inmigraron a Los Ángeles, frecuentaban estos negocios familiares y de ese modo se sentían más cerca de su patria. Mauricio Calderón, expatriado de México, estableció una tienda de discos en español y proclamaba que era "la única casa mexicana de música mexicana para los mexicanos". En cuanto a cultura, el Teatro Novel y el Teatro Hidalgo presentaban películas de cine mudo y actuaciones en vivo. La Librería Lozano, propiedad de Ignacio Lozano, editor de La Opinión, ofrecía a la comunidad libros en español.

 

La Calle Principal y la Plaza eran igualmente lugares donde la comunidad se congregaba para expresar sus sentimientos y preocupaciones. Quienes no vivían cerca de la Plaza podían visitarla, comprar en ella y relacionarse de nuevo con la comunidad. Los valores y creencias tradicionales se conservaban y reforzaban como consecuencia de la llegaba constante a Los Ángeles de mexicanos de primera generación y los negocios prosperaban por satisfacer las necesidades de los inmigrantes recién llegados. Las relaciones familiares y económicas crearon una interdependencia en la comunidad que también compartía una cultura y daba a la población un sentido de identidad. Cuando los inmigrantes llegaban a Los Ángeles en las décadas de 1920 y 1930, compartían experiencias y recuerdos semejantes del clima político y económico de México. Una vez que decidían quedarse, se adaptaban y se asimilaban a su nuevo medio, convirtiéndose en mexicoamericanos.

 

Introducción al currículo de la Calle Principal

Con un currículo creativo para los maestros y programas interactivos para niños y adultos, el Departamento de Educación está dedicado a mostrar cómo las muchas facetas de la cultura mexicana y mexicoamericana—visual, actuación y artes culinarias; historia oral; música y literatura—se conjugan para formar un todo comprehensivo.

 

El estudio de las artes favorece las habilidades de creación, pensamiento crítico y solución de problemas de los estudiantes. La participación en las actividades de creación artística intensifica la autoestima y la autodisciplina, cosa que, a su vez, motiva a los estudiantes y les inculca el amor propio.

 

LA Plaza ha creado seis estampas que representan la economía local y la vida diaria de los mexicanos y mexicoamericanos en Los Ángeles. Estas estampas celebran los valores, creencias, conductas y objetos materiales de la cultura que son propios de la comunicad mexicana y mexicoamericana. Si comprendemos el pasado, podemos entendernos mejor a nosotros mismos y a los otros.

 

El enfoque interdisciplinario

A medida que la población de Los Ángeles se hace más diversa, la educación multicultural es más importante cada día. La diversidad de los grupos de personas debería verse como fuerza social y como aporte a la riqueza de nuestra estructura social; debería ser valorada y explorada. El enfoque interdisciplinario del currículo multicultural de la plaza ofrece a los maestros de todas las materias (por ejemplo, arte, música, drama y literatura) la oportunidad de colaborar unos con otros a la vez que les da una visión amplia de la importancia de las artes en la vida. El estudio de las artes mexicanas y mexicoamericanas puede resultar ser una forma efectiva de inculcar el amor propio y la concientización en los niños. Cuanto más sepamos de una cultura, mejor podremos apreciar y respetar a su gente.

 

La guía del currículo discute la vida social y económica de los mexicanos y mexicoamericanos en las décadas de 1920 y 1930. Dado que el aprendizaje mejora cuando los estudiantes son capaces de usar los conocimientos del pasado para comprender la nueva información, el currículo está organizado de forma que aprovecha la habilidad natural de los estudiantes para establecer relaciones entre lo que ya saben y lo que se les presenta por primera vez. Las costumbres y creencias tendrán más significado para los estudiantes cuando aprendan cosas acerca de las experiencias de la inmigración y de las aportaciones que los mexicanos y mexicoamericanos hicieron al desarrollo de la región.

 

Las lecciones—diseñadas pensando en la Plaza y Calle Principal como centros de interacción social, comercial, económica y cultural—también fueron elaboradas con la intención de inculcar la comprensión y apreciación de los ritos de transición y celebraciones de la familia. Además, se usan la narración de historias y la música para investigar cómo se expresa la historia de una cultura en formas concretas de arte. Las actividades de escritura se centran en las celebraciones culturales de los mexicanos y mexicoamericanos, en las oportunidades de negocios, tradiciones culinarias, historias orales y remedios caseros. En todos los currículos se desarrollan y refuerzan los conceptos de cultura, interacción cultural, comunicación, entorno, adaptación y recursos nativos. Al participar en estas actividades, los estudiantes comprenderán mejor las semejanzas y diferencias culturales.

 

A continuación se ofrece un esbozo del Enfoque Interdisciplinario/Evaluación Múltiple de Inteligencia. Las semejanzas y diferencias conceptuales de las artes visuales, auditivas, de alfabetización y de actuación se revelan en las funciones que desempeñan en la sociedad y educación. Cada una de las materias mantiene un cuerpo rico de información que capacita al maestro y al estudiante a comprender su mundo en formas que apoyan y profundizan su aprendizaje en otras materias.

 

Objetivos del currículo

• Ayudar a los estudiantes a desarrollar actitudes más positivas hacia los grupos culturales, raciales, étnicos y religiosos.

• Fomentar la apreciación del desarrollo cultural y de la herencia.

• Desarrollar una apreciación de cómo las artes y la historia afectan a la unidad social y cultural.

• Ofrecer un currículo continuo que valora y afirma las diferencias y evita los estereotipos.

• Reconocer las formas en que la historia preserva la herencia cultural de una sociedad.

• Reconocer cómo el arte y la historia pueden dar identidad a las personas.

 

El marco ofrece:

• Percepción artística: procesar la información sensorial mediante los elementos propios de las artes.

• Expresión creativa: producir de obras de arte, tanto creándolas como actuando obras originales o existentes.

• Contextos históricos y culturales: comprender y apreciar las artes en el tiempo y lugar en que fueron creadas.

• Evaluación estética: analizar, hacer juicios con conocimiento de causa y buscar el significado en las artes

 

Inteligencia (mediante palabras) Verbal-Lingüística (basada en las artes del lenguaje)

• escribir ensayos

• tomar pruebas de vocabulario

• recordar datos verbales

• música grabada

• escribir poesía

• escribir en diarios

• escuchar y repetir datos

 

Inteligencia (mediante el razonamiento) Lógica-Matemática (basada en los patrones cognitivos)

• juegos de patrones

• perfiles

• razonamiento deductivo

• razonamiento inductivo

• proceso del cálculo

 

Inteligencia (mediante fotos) Visual-Espacial (basada en imágenes)

• murales y montajes

• artes gráficas

• ilustraciones visuales

• visualización e imaginación

• organigramas y gráficas

• escultura y construcción

• video

• fotografía

• esbozo y dibujo

 

Inteligencia (mediante sensaciones somáticas) Corporal-Cinética (basada en la actuación)

• actuación

• mímica

• danza

• juegos

• lenguaje corporal

 

Inteligencia (mediante ritmos y melodías) Musical-Rítmica (basada en la audición)

• crear canciones

• producir sonidos

• componer música

• asociar música con ritmos y conceptos

• reproducir música y patrones

• examinar arreglos musicales

 

Inteligencia (por discusiones con otros) Interpersonal (basada en relaciones)

• realizar entrevistas

• elaborar cuestionarios

• tomar pruebas en grupo

• hacer pruebas, entrenar y hacer nuevas pruebas

• tener sesiones de discusión

• enseñar una clase

 

Inteligencia (mirando dentro de uno mismo) Interpersonal (basada en psicología)

• autobiografías

• metas personales

• diarios

• correlación de la historia personal

• proyección personal

• aplicaciones personales

• pruebas de concentración

 

Calle Principal

Esta exhibición y el currículo presentan estampas de la vida social y económica de la comunidad mexicana y mexicoamericana en la década de 1920. Desplegadas en la histórica Plaza House, las estampas dan una visión de las diversas empresas comerciales de la Calle Principal. Cada estampa va acompañada por un mensaje "de llevarse" que los maestros pueden dar a conocer a sus estudiantes antes de visitar la Calle Principal o para que lo piensen mientras preparan sus lecciones.

 

Clothing Store/Almacén de Ropa

Tradicionalmente, la tienda de ropa era donde la comunidad podía comprar artículos especiales para las celebraciones culturales y ritos de transición como el bautizo, quinceañeras y graduaciones de secundaria. En la tienda de ropa, los estudiantes tienen la oportunidad de convertirse en personajes poniéndose ropa de época de los 1920 y 1930.

• La ropa refleja las modas y los elementos del diseño de la época en que fueron confeccionados y además muestra expresiones personales de identidad.

• La ropa puede usarse para definir la ocupación y el estado social de quien la lleva.

 

Grocery Store/Mercado

La tienda local de abarrotes tenía los ingredientes únicos como hierbas y especias que eran necesarias para la cocina mexicana y mexicoamericana.

• La comida y las recetas son un lazo con la patria y la herencia.

• La comida desempeña un papel principal en la formación y desarrollo del orgullo cultural.

 

Living Room/Sala de Cuentos/Corridos

En la sala de estar, la familia socializaba, leía, recibía a los amigos, escuchaba música y compartía historias personales.

• La narración de historias es el método más antiguo de preservar y transmitir la historia de la familia de una generación a la siguiente.

• La vida urbana y rural de los mexicanos y mexicoamericanos está registrada en las historias orales y en la música de los corridos.

 

Pharmacy/Farmacia

Muchos de los métodos y materiales para curar las enfermedades hoy día se basan en los remedios de hierbas usados antes por las culturas antiguas.

• Muchos ingredientes para los remedios se encuentran en plantas y hierbas indígenas.

• La comunidad mexicana y mexicoamericana tradicionalmente dependía de las hierbas y plantas para los remedios caseros.

• Muchas de las plantas usadas en los tiempos antiguos como remedio han sido adoptadas y adaptadas por las compañías farmacéuticas modernas.

 

Portrait Studio/Retratos

Al retratar a las personas y los lugares, las fotografías preservan los recuerdos y proporcionan recopilaciones importantes de la vida.

• La fotografía registra los momentos personales compartidos con la familia y los amigos.

• Las fotografías y las historias que las acompañan documentan el linaje familiar, la genealogía y las conexiones ancestrales.

• Las fotografías abren una ventana por donde ver cómo se vivía en el pasado.

 

Record Store/Almacén de Fonógrafos y Discos

Las tiendas de discos eran negocios privados e independientes que se especializaban en la venta de fonógrafos, cilindros y discos de laca. Calle Principal celebra los estilos diversos de la música mexicana y explora sus variadas influencias culturales.